
Cuando tus padres obtienen un divorcio, quiere decir que están terminando su matrimonio.
Un divorcio solo puede ser otorgado por un juez.
Muchos adolescentes se preocupan por darles la noticia a sus amigos. Algunos se sienten avergonzados sobre lo que está ocurriendo. Pero en estos días la separación y el divorcio son muy comunes. Esto quiere decir que muchas personas han pasado por este proceso, y la mayoría probablemente conozca a alguien que lo haya hecho. Tus buenos amigos se pondrán contentos de que les has dicho. Sabrán que tú sigues siendo tú, aunque tu familia esté cambiando.
La mayoría de los padres se separan solo después de haber hecho un gran esfuerzo para salvar su relación. En general, su decisión de separarse o divorciarse es final. Algunos adolescentes esperan y creen que si tratan de portarse lo mejor posible podrán lograr que sus padres se vuelvan a juntar. Sin embargo, es poco probable que este plan funcione, porque la decisión de los padres de separarse no tiene nada que ver con ellos. Además de sugerir a tus padres que vayan a ver a un terapeuta matrimonial, si aún no lo han hecho, lo mejor que puedes hacer es comenzar a aceptar la situación para poder seguir adelante con tu vida.
Muchos adolescentes cuyos padres se separan se sienten ansiosos sobre sus propias relaciones en el futuro. Pero solo porque tus padres se están separando, no quiere decir que a ti te ocurrirá lo mismo. Puedes aprender de sus errores. ¡Lo que pase en tus relaciones dependerá de ti, no de tus padres!
En la gran mayoría de los casos, los hijos pueden pasar tiempo con ambos padres. Cuánto tiempo pasas con cada padre, y exactamente cómo va a funcionar la situación, dependerá de los arreglos de custodia y horario de crianza (visitación). Recuerda: Los padres se divorcian entre ellos, no se divorcian de sus hijos. Tus padres siguen siendo tus padres, y te seguirán amando.
En algunos casos, tus padres tomarán entre ellos las decisones sobre con quién vivirás y cómo funcionará la situación. Si no pueden decidir por sí mismos, quizás vayan a ver a un mediador para que les ayude a llegar a un acuerdo. O tal vez tengan que ir a la corte para que un juez tome las decisiones. Ya sea que tus padres tomen las decisiones sobre custodia y horario de crianza (visitación) por sí mismos o con la ayuda de un mediador o juez, se tendrá en cuenta tu opinión.